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50 años después del estreno de la mítica película protagonizada por Charlton Heston y dirigida por William Wyler, se pone en marcha la producción de una miniserie que retoma la historia de Judah Ben-Hur. Antena 3 y ABC emitirán tv movie, cuya producción corre a cargo de la norteamericana Alchemy Televisión Group y la catalana Drimtim Entertainment.

Charlton Heston en el papel de Judah Ben Hur

Charlton Heston en el papel de Judah Ben Hur / Lacoctelera.net

Aunque el proyecto se presentará la semana que viene en el MIPTV de Cannes (el festival internacional en el que se ofrecen y compran programas de televisión), varias cadenas, entre las que se encuentra Antena 3, han comprado ya los derechos de emisión de la miniserie. Tal y como señala Variety (en inglés), la producción se iniciará en Mayo entre Canadá, Marruecos y España. Y es que la miniserie está coproducida por una empresa española, Drimtim Entertainment.

Las labores de realización y escritura correrán a cargo de un profesional acostumbrado a los formatos televisivos, el director Steve Shill (Roma), y otro creativo con más experiencia en cine, el guionista Alan Sharp (Rob Roy). Se desconoce, por el momento, la fecha de estreno y los actores que participarán en la cinta. Lo que sí está confirmado es el presupuesto de la miniserie, que costará 22,5 millones de dólares, y su duración: cuatro horas, distribuidas en cuatro episodios de una hora cada uno.

David Wyler, hijo del director de la afamada versión de Ben-Hur protagonizada por Charlton Heston en 1959, ha sido el principal impulsor de esta nueva versión de la novela que Lew Wallace publicó en 1880 (Ben Hur: A tale of the Christ). Entre las versiones cinematográficas de la historia se encuentra un cortometraje de 15 minutos de 1907, un film mudo de 1925 en el que el mismo William Wyler ejerció de ayudante de dirección, y la versión animada de 2003, que contaba con Charlton Heston como doblador del personaje de Judah Ben-Hur.

Wyler afirmó en sus primeras declaraciones sobre el proyecto, pocos días después de la muerte de Charlton Heston, que “la película está dedicada a mi padre y a Chuck (Heston). Creemos que es una bonita forma de mantener viva su memoria”. Sin embargo, el productor se plantea una serie de elementos que harán diferir esta nueva versión de la que en su día dirigió su padre. “Queremos que haya espiritualidad, pero no directamente relacionada a una religión específica. Hace 50 años desde la versión de mi padre, y creemos que podemos aportar algo nuevo y contemporáneo, como se hizo con Gladiador”.

Fotograma de la escena más conocida de Ben Hur: la carrera

Fotograma de la escena más conocida de Ben Hur: la carrera / Quintadimension.com

Entre las diferencias se encuentra una mayor fidelidad a la novela original y un cierto “rejuvenecimiento” de los personajes: se busca un actor principal en la veintena, mientras que Heston tenía ya 34 años cuando se rodó metió en la piel de Ben-Hur. Se trata de una nueva oportunidad para que los espectadores más jóvenes conozcan la historia de Judah Ben-Hur, un príncipe judío que, tras ser traicionado por Mesala, un antiguo amigo romano, es convertido en esclavo. Uno de los momentos más conocidos de la historia es la carrera de cuádrigas entre Judah y Mesala, que William Wyler inmortalizó en la que es, probablemente, la secuencia de acción más conocida de todos los tiempos . Por el momento, no se sabe si David Wyler tiene intención de mantener el tono épico que caracterizó a la versión de 1959.

No se trata de la primera vez que un éxito protagonizado por Heston se adapta al formato miniserie: la propia ABC emitió en 2006 una versión en dos capítulos de Los diez mandamientos, protagonizada por Dougray Scott (Mujeres Desesperadas) y Naveen Andrews (Perdidos).

Esta visita, insólita por ser la primera vez que un presidente acude a un late night show durante su mandato, otorgó al popular programa su mejor dato de audiencia desde 1998. Un desafortunado comentario del presidente ha sembrado la polémica en los medios norteamericanos.

Obama en The tonight show with Jay Leno /NBC.com

Obama en The tonight show with Jay Leno /NBC.com

El pasado 19 de Marzo, el popular programa que Jay Leno presenta en la NBC recibió a un invitado de excepción: Barack Obama, que fue recibido en el show como una auténtica estrella, se prestó a responder, en clave de humor, a las preguntas del popular presentador estadounidense. Aunque es frecuente que los candidatos a la presidencia acudan a este tipo de programas, es la primera vez que esto ocurre con un presidente durante el ejercicio de su mandato. La presencia de Obama en el programa formaba parte de la  “mini gira” que estaba llevando a cabo durante un par de días en California para promover sus medidas económicas.

El presidente desplegó sus mejores dotes humorísticas al bromear sobre algunos aspectos de la vida presidencial: refiriéndose al Air Force One, aseguró que “Personalmente, me parece bastante guay. Especialmente, porque te dan un chaleco con la  insignia”, e incluso comparó a sus críticos en Washington con Simon Cowell, el Risto Mejide americano. Sin embargo, en uno de estos momentos de charla más ligera, Obama cometió el error de proferir un desafortunado comentario cuando se refería a sus pésimas cualidades a la hora de jugar a los bolos: “es como las Olimpiadas Especiales, o algo así”. El suceso ha causado cierto revuelo entre los medios norteamericanos, aunque la Casa Blanca se apresuró  en emitir un comunicado pidiendo disculpas y asegurando que el presidente no tenía intención de ofender a nadie. El mismo Obama telefoneó a Tim Shriver, responsable de las Olimpiadas Especiales, para transmitirle sus disculpas; Shriver afirma que el modo en que el presidente se disculpó fue “conmovedor”, por lo que no parece que el hecho vaya a tener mayores consecuencias.

Vídeo del momento en que Obama “metió la pata” (0:25)

 

 

A pesar de que la entrevista tuvo un tono jocoso y distendido, también hubo lugar para abordar cuestiones más serias. Algunos de los temas que se trataron fueron la polémica sobre el reparto de bonos  [en inglés] de la aseguradora AIG tras haber recibido fondos públicos para evitar la quiebra, noticia ante la cual Obama aseguró haberse sentido atónito, y otros aspectos de la crisis económica, además de algunas de las medidas que el presidente estadounidense piensa tomar en esta legislatura.

Leno, que según la NBC, dejará de presentar The tonight show (en inglés) en la primavera de 2009, cediendo el paso a Conan O’Brien, afirmó que la de la entrevista había sido “una de las mejores noches de mi vida”.  Queda por ver si la presencia del presidente en programas de entretenimiento va a convertirse en una costumbre o si se ha tratado de una única ocasión.

La cadena tiene a disposición del público el vídeo de la entrevista en su web.

 

 
The tonight show with Jay Leno

 

 

Jay Leno / uk.eonline.com
Jay Leno / uk.eonline.com

 

Este talk-show, lleva siendo presentado  por el popular presentador norteamericano desde la retirada de Johnny Carson, el anterior presentador de The tonight show, en 1992. El formato del programa es similar al que se está importando a España en programas como el de Andreu Buenafuente: comienza con un monólogo, cuenta con entrevistas en clave de humor con personajes de actualidad, una banda que toca en directo y, sobre todo, está muy influido por la personalidad de su presentador. El programa, emitido en el late night (a las 11:35 en los Estados Unidos), ha liderado las audiencias de su franja horaria durante años.

 

 

 

 

La cadena privada se hace con los derechos de la serie protagonizada por los hermanos Winchester. Tal y como hizo con Perdidos, ha adquirido los derechos de todas las temporadas de la serie para darle  una mayor proyección.
Los hermanos Winchester / Allseriesmag.wordpress.com

Los hermanos Winchester / Allseriesmag.wordpress.com

Parece que Cuatro sigue en su empeño por hacer triunfar la ficción norteamericana, mientras que la cadena pública renuncia sin reparos a algunas de las series que ya habían sido relegadas a su segunda cadena. Tal y como señalamos la semana pasada, la cadena de Sogecable ya adquirió los derechos de Perdidos asegurando, como hace también en este caso, que la serie tiene más posibilidades de triunfar en su cadena.

A pesar de que es la segunda serie en emisión que se “traslada” de una cadena a otra, Cuatro también emitirá los episodios de la serie Gossip Girl (todavía sin estrenar en España), cuyos derechos había adquirido, en un primer momento, TVE. Entre las series que la cadena de Sogecable se dispone a estrenar en España se encuentra también True Blood, algo más en la línea de Sobrenatural.  

La primera temporada de Sobrenatural, que en Estados Unidos emite la cadena CW, tuvo un paso discreto por el “late night” de la Primera con una media de 10,2% de share, mientras la segunda temporada obtuvo un escaso 3,1% en el “prime time” de La 2. Sin embargo, los buenos resultados de audiencia logrados en su país de origen (casi seis millones de espectadores en su estreno) justifican la creencia de Cuatro de que, con la programación adecuada, la serie podría tener una buena acogida en nuestro país. En los Estados Unidos se encuentra ya en su cuarta temporada de emisión con la renovación ya anunciada, lo que garantiza a Cuatro un mínimo de cinco temporadas “sobrenaturales”.

Sobrenatural o el éxito de los fenómenos paranormales

La serie narra las vidas de los hermanos Dean y Sam Winchester (Jensen Ackles y Jared Padalecki que, en la búsqueda de su desaparecido padre (Jeffrey Dean Morgan) se han de enfrentar a numerosos fenómenos paranormales y criaturas tales como vampiros, fantasmas o licántropos. Este periplo les llevará por buena parte del territorio estadounidense a bordo de un Chevrolet 1967.

Fotografía promocional /Televisionista.blogspot.com

Foto promocional / Televisionista.blogspot...

La cadena de Prisa ha adquirido los derechos de emisión de todas las temporadas de esta serie de culto, tomando así el relevo a TVE, que ya emitió las tres primeras temporadas.

Imagen promocional de la primera temporada de Perdidos

Imagen promocional de la primera temporada de Perdidos /Taringa.net

 

El pasado martes, los espectadores de Cuatro ya pudieron ver, en el corte publicitario de House [en inglés], una cortinilla de la cadena que imitaba la cabecera de Perdidos [en inglés]; se hacía pública, así, la adquisición de los derechos de emisión de la serie por parte de esta cadena. Aunque las tres primeras temporadas ya habían sido emitidas por TVE, la cadena privada hará una redifusión de éstas, además de emitir la cuarta, quinta y sexta temporada de la serie, todavía inéditas en la televisión en abierto española. Todavía se desconoce cuál va a ser la estrategia de programación de la cadena, que pretende emitir las temporadas inéditas en prime time y haciendo coincidir la emisión de la última temporada con su pase en Estados Unidos, mientras que las tres primeras temporadas serán emitidas en otro horario, aún sin determinar.

 

Esta estrategia, según la cual una serie pasa de retransmitirse en una cadena a emitirse en otra, es poco usual, y más en este caso, ya que lo habitual es que la segunda cadena compre sólo los derechos de emisión de los episodios inéditos, y no los de la serie completa. Esto se explica porque Cuatro considera que, con un público más joven (y, en principio, más cercano al target de la serie) y la estrategia adecuada, pueden lograr un mayor éxito del que consiguió TVE. Se trata, en suma, de una cuestión de programación, algo con lo que tanto la cadena pública como la privada han tenido problemas. La emisión de Perdidos se inició en La Primera de TVE, en prime time y con datos de audiencia bastante buenos; sin embargo, la segunda y tercera temporada fueron relegadas a La 2, donde fue víctima de un baile de horarios y días de emisión que provocó un descenso significativo de la audiencia. Por su parte, Cuatro ha sido objeto recientemente de múltiples críticas por emitir series norteamericanas de gran éxito en un horario muy tardío, dificultando su seguimiento por parte de los telespectadores (es el caso de Weeds , Mad Men o Californication). Además, no es la primera vez que la cadena trata de “relanzar” series de culto que ya habían emitido otras cadenas (como Alias o Los 4400), y en ninguno de los casos ha obtenido éxitos de audiencia.

 

 Cortinilla de Cuatro con la que se anunció el estreno de Perdidos (00:14)

La noticia coincide en el tiempo con el anuncio por parte de Nielsen [en inglés] de que Perdidos, con 1,4 millones de espectadores, es la serie de televisión más vista por Internet a través de la web de la cadena que la emite. Aunque el dato no tiene en cuenta las más que abundantes descargas ilegales que se dan en todo el mundo ni tiene una influencia en los datos de audiencia de la cadena, es una muestra de la capacidad de atracción que esta serie tiene para un público relativamente joven, que es el que acude a las webs que ofrecen productos audiovisuales en streaming.  Sin embargo, el éxito de la serie en Internet puede suponer un grave riesgo para  Cuatro en lo que se refiere a los datos de audiencias, y más teniendo en cuenta que la propia ABC [en inglés] (cadena que emite la serie en Estados Unidos) ha experimentado un descenso en las audiencias de Perdidos: la quinta temporada cuenta con una media de 11,35 millones de televidentes, mientras que fueron 14,5 los millones de personas que vieron la cuarta temporada por televisión.

 

Así pues, son varios los obstáculos que Cuatro va a tener que sortear para lograr el éxito en la emisión de Perdidos: por una parte, la cantidad de personas que, tras haber conocido la serie gracias a TVE y, desencantadas por los vaivenes de la programación, han seguido la serie a través de Internet, lo que les permite seguir las aventuras de Jack Shepherd y los suyos al mismo tiempo que los televidentes norteamericanos. Por otro lado, están los espectadores con acceso a la cadena Fox, que emite las series con mayor antelación que la televisión en abierto y que, tras haber emitido la cuarta temporada, ofrecerá la quinta en mayo. Parece que, para paliar estas dificultades, Cuatro tratará de adelantar la emisión de los nuevos episodios tanto como les sea posible; de hecho, Elena Sánchez, directora de contenidos de la cadena, asegura que emitirán el último capítulo de la serie, previsto para 2010, al mismo tiempo que se emita en Estados Unidos (la quinta temporada es la que se encuentra en emisión actualmente).

 

Si las esperanzas de Cuatro se cumplen, con esta propuesta, nacerá una nueva generación de “losties” (fans de Perdidos, Lost en inglés), y los veteranos podrán revisitar antiguos capítulos de la serie. Queda por ver, pues, cuál va a ser la estrategia de programación de Cuatro y cuál será la respuesta de los televidentes, siempre impredecible, para averiguar si, en efecto, la Red está empezando a comer terreno a la televisión convencional.

 

 

Lost: el naufragio más exitoso de la televisión

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Tres de los protagonistas / Elmundo.es 

Esta serie, creada por J.J.Abrams [en inglés] (Alias, Fringe) comenzó a emitirse en 2004 para ir convirtiéndose, poco a poco, en un auténtico fenómeno de culto. La serie da comienzo con un accidente aéreo tras el cual 48 supervivientes se encuentran en una isla en medio del Pacífico, donde se ven forzados a luchar juntos por la supervivencia, mientras pierden, poco a poco, la esperanza de ser rescatados. Pero la isla en la que se encuentran entraña numerosos secretos, casi tantos como cada uno de los personajes, cuyo pasado se va desvelando a lo largo de la serie.  

 

Para frenar la tendencia descendente de los datos de audiencia en los últimos años, los organizadores de la gala decidieron, para la edición de 2009, llevar a cabo un cambio de estrategia que, a juzgar por los resultados (un 13% más que la edición anterior), no ha funcionado nada mal.
Y es que, este año, la protagonista de los Oscar menos americanos (sólo 8 estatuillas se han quedado en territorio estadounidense) no ha sido Penélope Cruz, ni Kate Winslet, ni siquiera Slumdog Millionaire, que se impuso a las producciones norteamericanas… el auténtico protagonista de esta edición fue otro extranjero: Hugh Jackman. No fueron pocos quienes se sorprendieron al hacerse pública la elección del australiano como presentador de la gala, teniendo en cuenta que, desde que en 1985 fuera Jack Lemmon quien presentar la gala, la tendencia había sido de contar con cómicos.De Jackman, el público general conocía sólo sus papeles como galán o héroe de acción en algunas superproducciones, pero el recién nombrado “hombre más sexy del mundo” [ en inglés] por la revista People, escondía un as en la manga: su experiencia como actor de Broadway, que le ha llevado a presentar los premios Tony [ en inglés] (los Oscar de Broadway) en tres ocasiones. Precisamente, esta presentación le valió un Emmy [ en inglés]. Así, en lugar de los chistes y sarcasmos propios de las últimas ediciones, los espectadores de la gala pudieron disfrutar de un humor más benévolo y cómplice con los asistentes a la cermonia, además de dos emocionantes números musicales.
De esta manera, los Oscar comienzan a recuperarse de la caída de audiencia, alcanzando datos similares a los de 2006, aunque todavía lejos de la cifra récord de 55 millones de espectadores que siguieron la ceremonia en 1997. En lo que se refiere al público español, sólo los abonados de Digital Plus y algunos afortunados que lograron ver la gala desde una sala de cine gracias a un concurso pudieron ver la retransmisión que ofreció Canal +. Estas limitaciones, junto con el (por otra parte, inevitable) horario en que se emiten los Oscar en España, hicieron que poca gente en nuestro país pudiera disfrutar de una gala que quizás haya marcado un antes y un después en la forma de presentar las entregas de premios.
El pasado 22 de Febrero, más de 36 millones de estadounidenses se sentaron frente al televisor para “asistir” a la retransmisión de la 81ª edición de los
Premios de la Academia de Hollywood [ en inglés]. Se trata de todo un éxito, teniendo en cuenta que en 2008, la ceremonia, que en los Estados Unidos retransmite la cadena ABC [en inglés], alcanzó su mínimo histórico de audiencia en televisión.  

Hugh Jackman con Beyoncé y Amanda Seyfried / Zimbio.com

De esta manera, los Oscar comienzan a recuperarse de la caída de audiencia, alcanzando datos similares a los de 2006, aunque todavía lejos de la cifra récord de 55 millones de espectadores que siguieron la ceremonia en 1997. En lo que se refiere al público español, sólo los abonados de Digital Plus y algunos afortunados que lograron ver la gala desde una sala de cine gracias a un concurso pudieron ver la retransmisión que ofreció Canal +. Estas limitaciones, junto con el (por otra parte, inevitable) horario en que se emiten los Oscar en España, hicieron que poca gente en nuestro país pudiera disfrutar de una gala que quizás haya marcado un antes y un después en la forma de presentar las entregas de premios.

Entre los esfuerzos de la ABC por impulsar las cifras de audiencia de esta edición se encuentra un secretismo mayor del habitual en lo que se refiere al contenido de la gala, y un cartel promocional que ya prometía algo espectacular. El mismo Sid Ganis, presidente de la Academia [ en inglés], había asegurado en repetidas ocasiones que esta edición sería diferente. Aunque los efectos de la crisis económica se hicieron notar, los organizadores de la gala decidieron suplir medios con originalidad y un renovado sentido del espectáculo, que se acerca más a Broadway que a la tradición de los Oscar. De hecho, el primer número de la noche era una referencia explícita a la crisis económica; el mismo Jackman afirmó haberlo preparado en el garaje de su casa. Los decorados, austeros y hechos en su mayoría de cartón, añadieron humor a un número musical que resumía las películas más importantes del año, y que contó como artista invitada con Anne Hathaway, una de las nominadas al galardón a la mejor actriz. El segundo número, bastante más espectacular, tuvo como protagonistas a Jackman y a la archiconocida Beyoncé Knowles, además de la aparición de los jóvenes protagonistas de High School Musical y Mamma Mia, en un intento por atraer a la audiencia más joven. Esta parte del espectáculo, que llevaba a cabo un recorrido por los musicales de los últimos años, contaba como creador con Baz Lurhman, director de Moulin Rouge y también de Australia, la gran derrotada de esta edición. 

Presentación musical de la gala, con Anne Hathaway como invitada (08:15)

 

Para frenar la tendencia descendente de los datos de audiencia en los últimos años, los organizadores de la gala decidieron, para la edición de 2009, llevar a cabo un cambio de estrategia que, a juzgar por los resultados (un 13% más que la edición anterior), no ha funcionado nada mal.

Y es que, este año, la protagonista de los Oscar menos americanos (sólo 8 estatuillas se han quedado en territorio estadounidense) no ha sido Penélope Cruz, ni Kate Winslet, ni siquiera Slumdog Millionaire, que se impuso a las producciones norteamericanas… el auténtico protagonista de esta edición fue otro extranjero: Hugh Jackman. No fueron pocos quienes se sorprendieron al hacerse pública la elección del australiano como presentador de la gala, teniendo en cuenta que, desde que en 1985 fuera Jack Lemmon quien presentar la gala, la tendencia había sido de contar con cómicos.De Jackman, el público general conocía sólo sus papeles como galán o héroe de acción en algunas superproducciones, pero el recién nombrado “hombre más sexy del mundo” [ en inglés] por la revista People, escondía un as en la manga: su experiencia como actor de Broadway, que le ha llevado a presentar los premios Tony [ en inglés] (los Oscar de Broadway) en tres ocasiones. Precisamente, esta presentación le valió un Emmy [ en inglés]. Así, en lugar de los chistes y sarcasmos propios de las últimas ediciones, los espectadores de la gala pudieron disfrutar de un humor más benévolo y cómplice con los asistentes a la cermonia, además de dos emocionantes números musicales.

 

 

Cartel promocional de los Oscar 2009 / imaginacineymas.blogspot.com

 

 

 

De esta manera, los Oscar comienzan a recuperarse de la caída de audiencia, alcanzando datos similares a los de 2006, aunque todavía lejos de la cifra récord de 55 millones de espectadores que siguieron la ceremonia en 1997. En lo que se refiere al público español, sólo los abonados de Digital Plus y algunos afortunados que lograron ver la gala desde una sala de cine gracias a un concurso pudieron ver la retransmisión que ofreció Canal +. Estas limitaciones, junto con el (por otra parte, inevitable) horario en que se emiten los Oscar en España, hicieron que poca gente en nuestro país pudiera disfrutar de una gala que quizás haya marcado un antes y un después en la forma de presentar las entregas de premios.