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Ante la escasez de ideas nuevas, los creativos de televisión no dudan en recurrir a ideas antiguas para crear contenidos nuevos.
 

Distintas versiones de "Betty la Fea", una franquicia televisiva de éxito /Vayatele y elaboración propia
Distintas versiones de “Betty la Fea”, una franquicia televisiva de éxito /Vayatele y elaboración propia

El público de televisión es como un niño caprichoso que siempre pide más. Más cadenas, más programas, más series. Y el medio, ansioso por satisfacerle, se esfuerza por darle productos nuevos, cada vez más. Pero la “caja mágica” tampoco puede generar una cantidad infinita de contenidos nuevos; por más que se esfuercen, a los guionistas y productores de televisión también se les acaban las buenas ideas -de hecho, se les pueden acabar hasta las ideas, a secas. Y las series que ya existen se agotan, no siempre triunfan, y son canceladas. Por eso, necesitan buscar inspiración en cosas que ya se han hecho, renovar ideas ya utilizadas, darles un barniz de “chapa y pintura” y presentarlas de nuevo a un público o quizás al mismo que conoció la versión original.

En el panorama televisivo (español e internacional) actual, encontramos numerosos ejemplos que reflejan esta escasez de ideas nuevas y recurso a lo anterior. Sin ir más lejos, Antena 3 estrena este domingo “La chica de ayer”, una versión adaptada de la serie británica “Life on Mars”; se ha anunciado que Almodóvar coproducirá una serie basada en “Mujeres al borde de un ataque de nervios” en EEUU en la misma semana en que se ha decidido aplazar el rodaje de la nueva versión de “Verano azul”, producida por TVE. Está claro que la ficción española está apostando por la renovación de productos que en su día (o en su país) ya tuvieron éxito. Desde luego, no faltan formas de hacerlo.
 
Cuando las series se inspiran en series
"La chica de ayer" (arriba) y "Life on Mars" (abajo)/ Tutele, Universal Pict. Iberia

"La chica de ayer" (arriba) y "Life on Mars" (abajo)/ Tutele, Universal Pict. Iberia

Precisamente, “La chica de ayer” es un ejemplo interesante de la tendencia creciente de importar y exportar formatos: se toma el mismo punto de partida que la serie original británica (un joven inspector de policía viaja 30 años atrás tras un accidente), y se adapta al contexto español de la época (la Transición), lo cual supone importantes cambios en cuanto al contexto en que tiene lugar la historia. Así, el título “Life on Mars”, que hace referencia a una canción de David Bowie de 1973, es cambiado por “La chica de ayer”, título de la canción de Nacha Pop de 1980 (aunque la serie está ambientada en 1977). “La chica de ayer” llega a las noches de los domingos para sustituir a “Doctor Mateo“, serie que también está basada en un formato británico, “Doc Martin”, aunque traslada la acción de Portwen (Cornuailles) a San Martín del Sella (Asturias), ambos pueblos ficticios.

Otro ejemplo paradigmático de la adopción de formatos extranjeros es el de “Betty la fea”, que ha dado la vuelta al mundo desde el éxito desbordante de la telenovela original colombiana. La serie se ha producido en 19 países, adaptándose al contexto y los gustos del público en cada uno: Brasil, México, Estados Unidos, la India, China, República Checa, Alemania, Rusia o Turquía son sólo algunos de los países a los que se ha importado el formato [en inglés]. Su éxito ha sido tal que, en un mismo país, se pueden ver distintas versiones (en España, tras la original colombiana, están emitiéndose tanto la versión española como la norteamericana). Pero España no sólo importa formatos, sino que también los exporta: una serie tan typical spanish “Los Serrano” ha sido adaptada en Italia (I Cesaroni), Grecia (Ευτυχισμένοι μαζί) y Portugal (Os Serranos), incorporando las peculiaridades de cada uno de los países. Esta tendencia convive con la exportación de las series acabadas y tan sólo traducidas, aunque parece tener más éxito, al permitir la adaptación de los contenidos (personajes, argot, chistes, etc.) al contexto del país en que se van a emitir.

Pero, a la hora de adaptar series, los creadores no sólo recurren a productos extranjeros, sino que no tienen problema en revisar algunas de las series de éxito que ya terminaron. Un ejemplo es el recién anunciado remake de la serie de ciencia ficción V, cuya versión de los 80 será traída a la actualidad por la cadena ABC. No han sido pocas las críticas que ha recibido la decisión de recuperar una serie centrada en la llegada de extraterrestres (que se alimentan de roedores) a la Tierra, ya que no es seguro que lo que funcionó hace un par de décadas tenga éxito entre un público acostumbrado a otra clase de contenidos más sofisticados. La nueva versión, que no será en ningún caso una secuela, mostrará personajes nuevos en un contexto diferente (la original se centraba en los totalitarismos). En el contexto español nos encontramos con la futura recuperación de “Verano azul” por parte de TVE, producida por Ida y Vuelta. Según apunta FormulaTV, la cadena pública pretende “mantener la esencia de la serie original”, aunque en el contexto actual. Sin embargo, y tras los conflictos para la elección de las localizaciones, el rodaje ha sido pospuesto hasta 2010, por lo que todavía no hay mucha información disponible sobre el proyecto.

Beverly Hills 90210, la nueva (arriba) y la antigua (abajo) / Whatsontv, Fasterthantheworld

Beverly Hills 90210, la nueva (arriba) y la antigua (abajo) / Whatsontv, Fasterthantheworld

 Un caso de remake de éxito ha sido el de “90210” (en España, “Sensación de vivir”), culebrón adolescente de los años 90 que ha sido recuperado este mismo año por la cadena CW con nuevos personajes y temas más actuales, aunque con la presencia esporádica de algunas de las estrellas de la primera versión, que emitió la cadena FOX. Además de este remake, la serie, creada por Darren Starr (“Sexo en Nueva York”) y producida por Aaron Spelling (padre de Tori Spelling, una de las actrices de la serie original que aparece en la nueva versión), ha dado lugar a toda una franquicia, que incluye el spin-off “Melrose Place”, con personajes algo más adultos, “Models Inc.”, que partía de personajes de la anterior, y un posible remake de “Melrose Place”, en la línea de “90210”. Es cierto que resulta difícil etiquetar a “90210” como remake pues, si bien retoma el planteamiento inicial de la serie original (“Beverly Hills 90210”), al incluir personajes de la anterior -y, por lo tanto, recuperar parte de la trama argumental- entra también en la categoría de spin-off.

Y es que los spin-off son, quizás, la opción predilecta de las cadenas para aprovechar el éxito de un producto. Algunas de las series de más éxito son spin-offs: historias que toman algún personaje de otra serie -nunca el personaje principal- y, habitualmente, lo sitúan en un contexto diferente para hacer una nueva serie. En España, el caso más claro es “Aída“, personaje secundario de “Siete Vidas” que pasó a protagonizar su propia serie, ubicada en un ámbito muy diferente (el barrio Esperanza Sur) y con nuevos personajes con los que interactuar. El fenómeno del spin-off sería materia suficiente para un estudio más en profundidad, y es que puede tener lugar de diversas formas. Si el spin-off se comienza a emitir tras el fin de la serie original (es el caso de “Joey” con respecto a “Friends” o “Frasier“, derivado de “Cheers“), un recurso habitual para ganar audiencia son las “visitas” de algunos personajes de la primera serie en capítulos puntuales -rara vez se incorporan tramas complejas relacionadas con la serie “madre”. Sin embargo, cuando ambas series conviven, puede darse un crossover, como el que tuvo lugar entre “Anatomía de Grey” y “Sin cita previa“: las tramas de ambas series se entrecruzan, y los personajes de una aparecen en la otra. En este caso concreto, el crossover duró más de un capítulo, y congregó ante sus televisores a 15 millones de seguidores en Estados Unidos -será emitido por Cuatro próximamente.

Si una película funciona, ponla en capítulos

Otra de las opciones que permiten crear una serie a partir de otros productos de éxito, aunque con menos frecuencia, es basarse en una película para crear una producción seriada. Es el caso de la recién anunciada adaptación de “Mujeres al borde de un ataque de nervios” por parte de la cadena Fox, que contará como productores con el propio Almodóvar y con Mimi Schmir (“Anatomía de Grey”) [en inglés]. En este caso, se partirá de una situación similar con personajes más o menos parecidos, aunque trasladados de la España de los 80 a los suburbios norteamericanos del siglo XXI. Los productores de la Fox confían en el prestigio del cineasta manchego para crear una serie de éxito, de la que poco se sabe todavía. Otra reciente propuesta que consiste en adaptar una película al formato serie es “Diez razones para odiarte” (“10 things I hate about you”), que en 1999 protagonizaron Julia Stiles y Heath Ledger. Lo curioso es que ya la película original estaba inspirada nada menos que en una obra de Shakespeare, “La fierecilla domada”, aunque se centraba en adolescentes norteamericanos. La nueva versión  [en inglés] contará la misma historia con los mismos personajes, pero a lo largo de una serie de capítulos. Su estreno está previsto para este verano de 2009, y contará con uno de los actores de la versión en largometraje, Larry Millar, que volverá a encarnar al padre de Cat y Bianca Stratford. El teaser de la nueva serie puede verse en Pizquita.com [en inglés 10′].  Otro caso reciente ha sido la adaptación de la película “Crash” (Paul Haggis) al formato serie, con capítulos de una hora de duración que, con personajes diferentes, retomará la propuesta de la película de 2004.  

Las actrices de "Mujeres al borde de una ataque de nervios", en 1988 / Filmin

Las actrices de "Mujeres al borde de una ataque de nervios", en 1988 / Filmin

En su búsqueda de inspiración, los creadores de ficciones televisivas acuden también, como muchos cineastas, a obras literarias de cierto éxito entre su público objetivo, para retomar los personajes y, con las variaciones que consideren necesarias, alargar la narración “hasta el infinito… y más allá”. Es el caso de “Gossip Girl“, serie recién estrenada en España, que se basa en la serie de libros para adolescentes creada por Cecily Von Ziegsar. La cadena CW, responsable de la serie, está ultimando los preparativos de un spin-off de la serie, que narrará la vida de la madre de la protagonista en los años 80, cuando era aún una adolescente rebelde. Este nuevo estreno responde, con toda probabilidad, a los signos de agotamiento que “Gossip Girl” empieza a mostrar en su segunda temporada. Esta nueva serie, que será presentada en forma de flashback en uno de los próximos capítulos de “Gossip Girl”, podría considerarse como una “precuela” de la serie inicial, y no está basada en ninguno de los textos de Von Ziegsar. Por el contrario, la saga de libros sí que contaba con su propio spin-off centrado en Jenny Humphrey, la hermana del protagonista masculino de la serie, que los creadores Josh Schwartz y Stephanie Savage  [en inglés] no han querido adaptar. Esta decisión de crear un spin-off a partir de nuevas historias en lugar de tomar la trama que ya estaba escrita nos demuestra, quizás, que a los guionistas todavía queda les algo de creatividad en el tintero.

Como hemos visto, no son pocas las formas de paliar la escasez de ideas a la hora de crear nuevas series de televisión. Pero, mientras se mantenga una lucha por la audiencia como la que tiene lugar entre las cadenas, será inevitable que los creativos de las productoras hagan todo lo posible por crear más, mucho más y, si es posible, mejor.

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